DERMATOLOGÍA ESTÉTICA

La dermatología estética ofrece una serie de tratamientos destinados a mejorar la piel para mantener un rostro renovado y limpio, además de prevenir y retardar el fotoenvejecimiento.
Estos procedimientos se realizan en consultorio y consisten en técnicas sencillas como limpieza profunda de cutis, hidratación de la piel, los peeling superficiales que sirven para renovar células muertas y obtener lozanía en la piel, los peeling más profundos que actúan sobre la capa elástica y el colágeno, devolviendo la elasticidad que se pierde con el paso del tiempo, y que elimina además las indeseables manchas del rostro.

Actualmente contamos con preparados farmacológicos capaces de borrar inmediatamente las arrugas de expresión tales como: patas de gallo, entrecejo, arrugas de la frente y que permiten además la elevación de la cola de las cejas, lo que relaja la mirada, dando un aspecto juvenil. Estos preparados se basan en una neurotoxina producida por una bacteria -Clostridium botulinico-, la toxina botulinica tipo A purificada, que se presenta bajo los nombres de Botox, Dysport y otros. La toxina botulínica también es útil en el tratamiento de la hiperhidrosis focal o sudoración excesiva en axilas, palmas y plantas; en estos casos se la aplica en pequeñas cantidades para bloquear a las glándulas ecrinas, evitando así la sudoración excesiva que ocasiona situaciones embarazosas tanto en la vida social como laboral.

En el caso de los surcos naso genianos – pliegues que van desde el ala de la nariz hasta los labios- o en las arrugas profundan, como en el entrecejo de algunos hombres, usamos el ácido hialulónico –Estelis, Perlane, Restilane-, que nos sirve también para rellenar labios delgados o moderar arrugas en el contorno labial.

 
Infiltración de toxina butulínica en los músculos del entrecejo
 
Relleno con acido hialurónico en un entrecejo muy marcado
 
 
Antes de la aplicación de toxina butulinica
 
Después