La pitiriasis liquenoide
es un desorden cutáneo bastante raro, de etiología desconocida,
que se presenta en sus formas aguda y crónica. Aunque puede aparecer
a cualquier edad, se presentan más a menudo en niños y
adultos jóvenes. La enfermedad afecta usualmente el tronco y
la parte proximal de las extremidades –muslos y brazos. La variante
aguda se caracteriza por la presencia de numerosas pápulas con
vesícula central, la cual se vuelve purpúrica y necrótica,
la zona necrosada se deseca formando una costra rojiza que al desprenderse
deja una cicatriz varioliforme, de ahí que a esta forma se la
conoce como Pitiriasis liquenoide y varioliforme aguda (PLEVA). La pitiriasis
liquenoide crónica es la forma más frecuente y se caracteriza
por manchas y pápulas lenticulares, rosadas, edematosas y coronadas
algunas de ellas por vesículo-pústulas. Muchos autores
consideran que la Pitiriasis liquenoide es un espectro, donde en un
extremo está la variante aguda y en el otro la forma crónica,
existiendo formas mixtas y de transición.
No siempre resulta
fácil sospechar esta enfermedad y debemos realizar un cuidadoso
diagnóstico clínico diferencial, así como una biopsia
cutánea que nos ayudará además a establecer la
variante clínica, porque existen cambios histológicos
muy característicos de cada espectro.
El tratamiento de
elección lo constituye PUVA- terapia, siendo muy efectiva en
la variedad crónica; en la variedad úlcero necrótica
se recomienda asociar un inmunosupresore como el metotrexato o retinoides
orales. Siguiendo un esquema de 3 veces por semanas hasta la remisión
de la enfermedad, más posterior terapia de mantenimiento, de
1 a 2 veces a la semana, y si no hay exacerbación del cuadro,
el paciente puede ser dado de alta. En niños, UVB de banda angosta
ha demostrado ser muy útil, eficaz y segura, se recomienda esquemas
parecidos al PUVA.
|
 |
|
 |
Pitiriasis liquenoide crónica, recibe PUVA |
|
|